El uso de las tecnologías sociales en las organizaciones puede facilitar la comunicación y la colaboración, lo que conduce a la creación de valor entre iguales y a una mayor eficacia organizativa. La investigación de McKinsey indica que existen tres fases de adopción, que comienzan con la experimentación y acaban extendiéndose a todos los aspectos de la empresa. Las tecnologías sociales pueden adoptar muchas formas, como objetos sociales, flujos de actividad, gestión de tareas, intercambio de archivos, telepresencia, realidad virtual y aumentada, y detección emocional. Estas tecnologías pueden ayudar a reducir la latencia de las decisiones, mejorar la coordinación y la claridad y difundir más ampliamente los conocimientos.
La adopción de tecnologías sociales puede ayudar a las organizaciones exponenciales (ExO) a ejecutar sus estrategias y lograr un rápido crecimiento. Pueden mejorar los procesos de innovación mediante la supervisión de los medios sociales, la gestión de ideas, la gestión de casos, el análisis de requisitos, la gestión de proyectos y la integración de procesos empresariales críticos. Las tecnologías sociales también pueden crear transparencia y conectividad, manteniendo a la organización estrechamente conectada con su Propósito Transformador Masivo (PTM) y reduciendo la latencia de la información. El objetivo final es una empresa de latencia cero, en la que desaparezca el tiempo entre una idea y su aplicación final.
J.P. Rangaswami, científico jefe de Salesforce, identifica tres objetivos clave de la tecnología social: reducir la distancia entre la obtención y el procesamiento de la información y la toma de decisiones, hacer que la información fluya a través de la percepción y aprovechar la comunidad para construir ideas. Las tecnologías sociales también pueden servir como fuerza de gravedad, manteniendo a la organización conectada con su MTP y garantizando que sus diversas partes no se alejen en pos de objetivos contrapuestos. Al implantar las tecnologías sociales, las organizaciones pueden aumentar la transparencia, la conectividad y el flujo de información, avanzando en última instancia hacia una empresa de latencia cero.
