En el extracto, el autor aborda el reto de adaptar el modelo de Organización Exponencial (ExO) a las organizaciones heredadas. El primer paso en este proceso es actualizar el liderazgo para que comprenda que el mundo se ha transformado fundamentalmente. Las organizaciones deben reconocer que no adaptarse a estos cambios supone una amenaza existencial. La educación es un componente esencial de este proceso.
La segunda sugerencia es que las organizaciones heredadas se asocien, inviertan o adquieran ExOs para aprender de sus prácticas disruptivas. Aplicar internamente algunas de las características puede llevar a multiplicar por 10 la capacidad de despliegue. Sin embargo, la disrupción debe hacerse en el borde de la organización apuntando hacia fuera, o de lo contrario puede desencadenar una respuesta del sistema inmunitario.
La última sugerencia es emular el enfoque de Apple de formar pequeños equipos para trastocar otras industrias. El principal valor añadido de Apple es su capacidad organizativa para trastocar sectores, y otras organizaciones deben seguir este modelo para seguir siendo competitivas. Está demostrado que las organizaciones capaces de adaptarse y ser flexibles superan a las que no lo son. Esto se refleja en el rendimiento del mercado bursátil, ya que las organizaciones de las 10 más flexibles y adaptables superan al S&P en más del triple.
